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La Alhambra desde El Generalife

La Alhambra desde El Generalife
La Alhambra desde El Generalife

20180613

ALHAMBRA - El Palacio de Los de los Leones


El palacio está compuesto por un patio central rodeado de galerías de columnas a modo de claustro cristiano, que permite el acceso a distintas salas: al oeste la de los Mocárabes, al este la de los Reyes, al norte la de Dos Hermanas, Ajimeces y Mirador de Daraxa y al sur la de los Abencerrajes y el Harén. De cada sala fluyen 4 arroyos que van al centro: los 4 ríos del paraíso.


Cuando Mohamed V sucedió a su padre Yusuf I (1377), no se limitó a terminar las reformas que éste había comenzado, sino que empezó a construir lo que sería su gran obra, el magnífico legado que nos dejó en la Alhambra: el Palacio de los Leones. Este palacio constituía las estancias privadas de la familia real, y se edifico en el ángulo que forman los Baños y el Patio de los Arrayanes.


Las columnas se unen con paños calados que dejan pasar la luz. Fustes cilíndricos muy delgados, anillos en la parte superior, capiteles cúbicos sobre los que corren inscripciones. 
Las planchas grises de plomo son amortiguadores para los terremotos. Los dos templetes que avanzan a los dos lados opuestos del patio son como un recuerdo de la tienda de campaña de los beduinos. Son de planta cuadrada, decorados con cúpulas de madera que se apoyan en pechinas de mocárabes. El alero es obra del siglo XIX. Toda la galería está techada con artesonado de lacería.


En este palacio el arte nazarí posee una belleza, una sensibilidad y armonía incomparables, donde la luz, el agua, el colorido, la decoración exquisita, lo convierten en una maravilloso placer para los sentidos. Se deja atrás el periodo anterior de decoraciones más abstractas y geométricas para dar paso a un estilo más naturalista, sin duda influjo de lo cristiano, acrecentado por la amistad que mantuvieron Mohamed V y Pedro I. (Pedro I de Castilla y Mohamed V tenían mucho en común, ambos accedieron al trono muy jóvenes.)


Este palacio simboliza como ninguno ese aspecto seductor, intimista, ese retiro que siempre se busca para el agasajo, sobre todo a los muy privados y para el solaz del propio monarca. Desde el punto de vista arquitectónico es una adaptación inteligente de la villa urbana. 


Otra de las curiosidades del Patio de los Leones de La Alhambra es que “no hay dos leones iguales aunque tengan el mismo esquema. Eso puede indicar que cada uno tendría una función diferente, una interpretación que no hemos sabido todavía descubrir o bien que cada uno fuera tallado por un artesano diferente” explica Jesús Bermúdez, historiador, arabista, arqueólogo y asesor técnico de La Alhambra.


El Corán no prohíbe las representaciones figurativas. En esa fusión de forma y fondo, de naturaleza y mano del Hombre, una de las muchas curiosidades de La Alhambra de Granada, cabe preguntarse por la escasez de imágenes, tan típica del Islam. “La prohibición de representar  imágenes proviene de la tradición iconoclasta bizantina, de la que el Islam tampoco se salvó, aunque no en todas sus etapas se practicó esa tradición. Aquí en La Alhambra, en muy contadas excepciones, es cierto, tenemos algunas representaciones figurativas muy bellas. El Corán nunca hace una prohibición expresa de esta cuestión”, puntualiza María del Mar Villafranca. “Es una interpretación que hacen las distintas escuelas: en función de su fundamentalismo pueden ser más proclives o no.”


En el proceso de restauración de La Alhambra se ha prestado mucha atención a la decoración, un equilibrio muy logrado que ha inspirado muchísimo, sobre todo al Romanticismo.
Incluso hay una tendencia en la decoración, el alhambresco, que hasta la propia Torre Eiffel tiene ecos del mismo. Muchos expertos señalan que otro de los edificios en los que ha influido el diseño de La Alhambra es la famosa Sinagoga Española de Praga y que por eso recibe ese nombre.

Colocación de la fuente y los leones después de su restauración y limpieza
Los últimos estudios dicen que los leones proceden de la casa del visir judío Yusuf Ibn Nagrela (1066). No se sabe si se construyó antes de su muerte, se le acusó ya en la época de querer realizar un palacio más grandioso que el del mismo rey. 
Se conserva por el poeta Ibn Gabirol (S.XI) una descripción casi exacta de dicha fuente. Representan las 12 tribus de Israel. Dos de ellos tienen un triángulo en la frente indicando las dos tribus elegidas: Judá y Leví. Son del siglo XI. 
La taza lleva escrita en su perímetro versos del ministro y poeta Ibn Zamrak en los que bellamente se describe la propia fuente: "(...)A tan diáfano tazón, tallada perla,/ por orlas el aljófar remansado,/ y va entre margaritas el argento, /fluido y también hecho blanco y puro./Tan afín es lo duro y lo fluyente /que es difícil saber cuál de ellos fluye(...)" 

20180528

ALHAMBRA - Patio de los Arrayanes


El espejo del agua, prolonga la arquitectura y la refleja más allá de su propia visión, cuando la luz incide sobre él se proyecta como un gran foco, que potencia de una manera natural pero con la búsqueda de un artificio, para deslumbrar al que llega, que tiene que hacer un ejercicio de adaptación al entrar en la Quba, es algo muy parecido al efecto que se producía en las catedrales góticas con las vidrieras. 


El Patio de los Arrayanes se ha llamado de diversas formas a lo largo del tiempo. La actual denominación (al igual que la de Patio de los Mirtos) se debe a los macizos de arrayanes (o mirtos) cuyo color verde vivo contrasta con el piso de mármol blanco del patio, y que rodean al estanque central. También se le llamó Patio del Estanque o de la Alberca, precisamente por este estanque, de 34 metros por 7,10 metros, que divide el patio. 


El nombre de Arrayán proviene del árabe ar-Rayhan o Rihan (el "aromático"). El Mirto o Arrayán contiene, tanto en sus hojas como en sus frutos, una esencia aromática fuertemente antiséptica, el Mirtol.
Son arbustos siempre verdes con ramas marrones, hojas opuestas, puntiagudas y ovales lanceoladas. Las flores crecen aisladas y el fruto es una baya ovoidal. 
Es una de las zonas más conocidas y visitadas de la Alhambra, simboliza el mayor artificio que, a través de elementos sencillos, consiguen una fantasía, es algo mágico. sus dos grandes masas de arrayanes parecen que aluden a la naturaleza. 


En la parte superior de la galería norte, tras la que se alza la Torre de Comares, existe un parapeto con dos pequeñas torres laterales, que se rehicieron en 1890 al arder el techo de esta galería y el de la sala siguiente. Los extremos de la galería presentan alacenas con arcos, cúpulas y vasares de mocárabes, sobre un zócalo de azulejos de finales del siglo XVI.


La galería sur tiene en sus extremos alacenas con vasares de mocárabes y la siguiente leyenda: «La ayuda y la protección de Dios y una victoria espléndida para nuestro Señor Abu Abd' Allah, emir de los musulmanes». La inmensa mayoría de las inscripciones que aparecen en este patio son loas a Dios o al emir.

Esta galería esta unida al Palacio de Carlos V 


El patio es en toda edificación doméstica hispano-musulmana el elemento más importante: el centro de la vida familiar, en torno al cual se distribuyen las diferentes estancias. No es fácil distinguir el nivel económico de una familia por el exterior de la casa, ni siquiera en un palacio, lo que no ocurre con el patio.



A ambos lados del patio se encuentran dos naves de aposentos y, en los lados menores, se levantan unos pórticos, sostenidos por columnas de capiteles cúbicos, de siete arcos semicirculares adornados con rombos calados e inscripciones de alabanza a Dios. El arco central es mayor que los otros seis, y presenta enjutas macizas con decoración de ataurique y capiteles de mocárabes. 




Las naves laterales eran utilizadas como residencia de mujeres. En la planta baja existen varias puertas que conectan (o conectaron) con distintas dependencias. La decoración del patio en esta galería, excepto el zócalo de azulejos se rehízo durante el siglo XIX, adornándola como el pórtico opuesto.

20180513

ALHAMBRA - Patio del Cuarto Dorado

Palacio de Comares
El Patio del Mexuar es una estancia abierta con una fuente en el centro y con dos fachadas enfrentadas: una con tres arcos que pertenece al Palacio del Mexuar y da acceso al Cuarto Dorado, y otra que es la de Comares y da acceso al palacio del mismo nombre. Su pavimento es de mármol blanco de Macael.

Cuarto Dorado

Denominado así por el repintado mudéjar de su artesonado, a su entrada encontramos un pórtico de tres arcos sobre columnas, con capiteles de mármol del siglo XII. A la izquierda, un pequeño arco comunica con el Mexuar, al fondo, existe otro arco decorado con mocárabes, celosías y flanqueado por dos mas pequeños, que enlaza con una pequeña habitación, cubierta con alfarje de lazo, pinturas góticas, y el escudo de los Reyes Católicos y sus emblemas. En la pared frontal de la sala, encontramos un balcón dividido por una columna con capitel cristiano bajo un friso de mocárabes. El capitel está decorado con los mismos emblemas reales.


Este patio sirve de unión entre ambos palacios. Durante la época cristiana, presentó unas galerías de madera, para comunicar las habitaciones altas, que se conservaron hasta el siglo XIX. La pila que ocupa el centro del patio en la actualidad es una copia exacta (de 1943) de la fuente original, que se encuentra en los Jardines de Daraxa


Frente al pórtico del Cuarto Dorado se levanta la fachada más importante del palacio: la imponente fachada de Comares, erigida por Muhamed V para conmemorar la toma de Algeciras en 1369. 
En esta fachada encontramos dos puertas adinteladas iguales, alicatado sobre zócalo de cerámica, y decoración de yesería. Encima tenemos dos ventanas gemelas con arcos peraltados de festón y otra más pequeña en medio, rodeada de inscripciones del Corán. Todo el muro está decorado con bellísimos adornos y numerosas inscripciones, que rezan el lema «Sólo Dios es vencedor». En el friso de madera labrada podemos leer uno de los poemas que Ibn Zamrak dejó tatuados en el palacio nazarí.


En este patio recibía el sultán a los súbditos que lograban conseguir una audiencia especial. Estos se situaban en la sala del Cuarto Dorado, separados del sultán por la guardia que formaba un cordón de seguridad delante del pórtico. En la parte central de la fachada, entre las dos puertas, el sultán se sentaba en una jamuga bajo el gran alero que era su dosel a modo de corona, como dice la inscripción, alero que es una de las obras cumbres de la carpintería nazarí. 


Sobre una grada con tres peldaños de mármol blanco, y su decoración de atauriques, en orden creciente de abajo a arriba, quedaba preparado el efecto teatral que se perseguía ante la llegada del monarca: por encima de las cabezas de los soldados podía hablarse al sultán y hacer las peticiones oportunas. Mientras las mujeres observaban discretamente toda la ceremonia detrás de las celosías de las ventanas de los pisos superiores.
La planta superior de la sala, también modificada, albergó a la Emperatriz Isabel de Portugal el verano de 1526, y después a los Gobernadores y Alcaides de la Alhambra.


La puerta de la izquierda de esta fachada nos lleva a una sala decorada con yeserías con friso de mocárabes y techo de lazo pintado en la época de los Reyes Católicos, con una inscripción que hace referencia a la toma de Granada.



Saliendo por esta pequeña sala, poco iluminada, nos deslumbra en todo su esplendor, el Patio de los Arrayanes!!

20180512

ALHAMBRA (Bajo el suelo de la Alhambra)


La ciudad de Granada, por su dilatada historia, conserva en su subsuelo la huella de aquellas antiguas civilizaciones que se asentaron y construyeron la ciudad. Durante siglos, fueron diseñando subterráneos, refugios, silos, caballerizas, pasadizos y conductos. Lugares y rincones llenos de historias y secretos.


Los pasadizos
Hacia el año 1485, en la Batalla de Lucena caía preso el rey de Granada, Boabdil el Chico. Fue puesto a buen recaudo en un torreón en Porcuna (Jaén), donde esperó su liberación. En otro lugar, en la Alhambra de Granada, en el interior de unas mazmorras se encontraban unos prisioneros cristianos. "Tenían que permanecer vivos porque su valor estaba en el posible intercambio que se hiciera por Boabdil, así que fueron bien alimentados y recibieron un buen trato, aunque permanecieron durante semanas en la Alcazaba" secretos, explica Jesús Bermúdez, asesor técnico de Arqueología del Patronato de la Alhambra y el Generalife.



Todo un entramado de oscuros y estrechos pasadizos recorren la colina roja, sobre la que se encuentra el monumento. El Patronato los tiene catalogados y trabaja para su conservación y estudio. "Están en diferentes niveles de la arquitectura y hay que cuidarlos. Por ese motivo no están abiertos al público, porque no resistirían el volumen de visitantes que hoy en día tiene el monumento. Son lugares frágiles que solo pueden visitarse en circunstancias excepcionales", 


Las caballerizas
En la zona de la Alcazaba lo que predominan son los silos y las mazmorras. Los primeros tenían como función guardar alimentos, fundamentalmente grano y semillas, además de diferentes utensilios. Los segundos era los lugares en los que se encerraba a los cautivos. En la mayoría de los casos se trata de grandes oquedades en el suelo de las que es imposible salir sin unas escaleras. De este modo, la huida era imposible y no era necesario someter a los presos a una vigilancia permanente. 




Los diferentes túneles, pasadizos, mazmorras... pertenecen a épocas muy diversas. En la alcazaba la mayor parte son originarios, fueron construidos en el mismo momento en el que se levantó el edificio, en el último tercio del siglo XIII. Los que existen en la zona de los palacios nazaríes tienen su origen a mediados del siglo XIV. Los últimos fueron construidos ya por los cristianos, que tenían la misma costumbre que los anteriores habitantes de la Alhambra. El Palacio de Carlos V tiene estructuras muy similares que tuvieron la misma función de facilitar una huida o albergar cautivos.




También por encima del muro Adarve, conocido como El Paso, hay un pasadizo de guardia que se reconvierte en túnel en la zona de los palacios nazaríes, atravesando torres y recintos arquitectónicos siguiendo la línea de la muralla. Existen túneles que conectan la Alhambra con la ciudad, en concreto con campos abiertos donde se practicaba la cetrería, de la que eran muy amantes los habitantes de los palacios de la Alhambra, lo que hace pensar que fueran empleados para llegar allí sin correr el riesgo de salir de la ciudad amurallada.



La Sala de los Secretos, se encuentra en los sótanos de la sala de Dos Hermanas. Es una sala cubierta por una cúpula de piedra con doce arcos inscritos. Su planta es un dodecaedro. Los visitantes se colocan en los dos extremos de uno de los muchos arcos y pueden mantener una conversación sin que nadie más de la sala pueda escucharla. Parece que será transformada en una sala de conferencias. 


En la parte de arriba de la Torre de Comares, la mayor de la Alhambra con 45 metros de altura, se encuentra el Salón del Trono, debajo de esta sala, en el subsuelo hay una serie de espacios para la guardia personal del Sultán donde los soldados se comunicaban y desarrollaban estrategias para defender la vida de su señor y, por extensión, la del propio estado.



La Alhambra muestra el silo Grande del Secano, una galería subterránea que sirvió para encerrar a cautivos y también como un almacén para multitud de objetos.
La visita 'Bajo el suelo de la Alhambra' permite conocer la función de los sótanos de las cuatro principales torres de la fortaleza nazarí: La torre de la Vela; la torre del Homenaje --el eje central de la distribución de los espacios palatinos--; la Torre de Comares y la Torre de los Siete Suelos. 

20180506

ALHAMBRA - Patio de Machuca. Mexuar


Patio de Machuca  
La casa y Patio de Machuca es del siglo XVI y albergó el taller de Pedro Machuca, arquitecto principal del Palacio de Carlos V.  


El patio estaba centrado por una pequeña alberca en forma de exedra, y en sus lados mejores, a Norte y Sur, había sendas galerías sostenidas por columnas.
La galería Sur que había desaparecido es simulada por Leopoldo Torres Balbás en 1923 con  una arcada de cipreses, al igual que el muro cierre a Oeste, de tal forma, que sin elevar los cimientos podemos tener la sensación arquitectónica conseguida con vegetación.


La galería Norte es restaurada también por Leopoldo en el mismo año aprovechando las columnas que pertenecían a este patio. La idea de Torres Balbás es hacer una restauración conservadora: con los elementos decorativos originales, se simula el conjunto pero no se inventa la decoración.


Es curiosa la alberca de forma parecida a los ninfeos romanos, estós en los lados menores disponían de sendas fuentes circulares que vertían agua a su interior.



A los palacios se accede pasando junto a la casa de Machuca. 


El Mexuar y el Oratorio eran dos estancias utilizadas para diferentes fines. El Mexuar para las reuniones del Consejo de Ministros y el Oratorio, era el espacio reservado para la oración.

MEXUAR – ORATORIO
El Mexuar debe su nombre al termino árabe Maswar, donde se reunía la Sura o Consejo de Ministros. También era el lugar o la antesala donde el Sultán impartía justicia.                                                     
Esta estancia debió pertenecer a una estructura anterior al Palacio de Comares y al de Los Leones, probablemente al construido por Isma’il I (1314-1325) y ha sufrido numerosas transformaciones.

La decoración fue adaptada por Yusuf I (1333-1354) y posteriormente por Muhammad V en su segundo mandato (1362-1391), ambos responsables respectivamente de los dos Palacios de la Alhambra que mejor se han conservado.


"La Alhambra que hoy conocemos no es la Alhambra nazarí, es la Alhambra que hicieron los Reyes Católicos". Ésa es una de las ideas centrales que sustentan el libro Los Reyes Católicos en la Alhambra (1492-1500), del guía e historiador Juan Antonio Vilar Sánchez.

 "Los Reyes Católicos recibieron la Alhambra de manos del último rey en un estado de abandono total" Tal vez por venganza o por los destrozos que sufrió durante el asedio, la Alhambra se encontraba en un estado lamentable. Los Reyes Católicos, que sólo estuvieron unas horas el día 2 de enero de 1492 y luego varios días entre el 6 y el 10 de enero,  encontraron que no se podía vivir en los palacios. Lo primero que hicieron fue ordenar construir chimeneas, capillas y adecentar los aposentos. Fue una transformación que se estuvo produciendo hasta poco antes de la muerte de Isabel la Católica".


El techo, de época cristiana, es un alfarje con decoración de lacería. La pared, en su parte alta, está decorada con yeserías, dorados y pinturas, mientras los zócalos son de alicatados de azulejos, y presentan el lema de los Alhamares, el escudo de Carlos V y las armas de los Mendozas, ya que don Iñigo López de Mendoza, Conde de Tendilla fue nombrado Alcaide por los Reyes Católicos; también podemos encontrar unos tableros con las columnas de Hércules y una orla de lazos moriscos del siglo XVI.


Originalmente tenía un cuerpo central de linterna que le servía de iluminación cenital y de la que sólo subsisten las cuatro columnas y sus entablamentos. En el siglo XVI se modifica todo el espacio para añadirle una planta superior y transformarlo en Capilla.


Los reyes cristianos ordenaron tapar con capas de cal las inscripciones religiosas que había en las paredes y el famoso 'Sólo Dios es vencedor', lema de la dinastía nazarí. Pero no quisieron destrozarlas. "Ellos pretendía mantener las formas estéticas mudéjares, lo que se conoció como el 'estilo español', aunque poco a poco fueron transformando los palacios". Entre los años 1492 y 1500 se produjo otro curioso fenómeno: el de la convivencia entre musulmanes y cristianos. "Era por razones de necesidad", comenta Vilar. "Durante el asedio, los artesanos granadinos tuvieron que dedicarse a defender la ciudad. Al terminar la guerra, quedaron sin trabajo. Los Reyes Católicos los necesitaban para las tareas de reconstrucción, de modo que los mismos artesanos que habían estado en el periodo nazarí volvían a trabajar en el periodo cristiano". Cuando los artesanos musulmanes terminaban de hacer sus yeserías y artesonados, llegaban otros cristianos que las redecoraban con símbolos cristianos.


"Uno de los espacios en los que se notó más la intervención", explica Juan Antonio Vilar, "fue el Mexuar, que se convirtió en residencia privada. Y opina que la zona femenina, la reservada a Isabel la Católica, fue el Mexuar, sobre todo el Cuarto Dorado, que fue redecorado por Juan Castro en 1495. Ahí estaban sus dormitorios. La zona masculina estaba más próxima al Patio de los Leones".

20180331

El Generalife en primavera


El Generalife en su origen tenia varios accesos, quedando testimonio de al menos tres de ellos. El más directo comunicaba la Almunia del Generalife con la Alhambra, a través de las huertas y la Puerta del Arrabal. 
Otro acceso era la entrada por el portón, donde vivían los huertanos, que aún se conserva junto al Pabellón de Entrada. Y el tercero, por el Postigo de los Carneros, en la zona más alta de la finca. Sin embargo, hoy se accede al itinerario oficial entre una serie de paseos de cipreses, trazados con motivo de la visita de Isabel II en 1862, las huertas situadas al sur del palacio, entre el camino de los Cipreses y el paseo de los Nogales, se comenzaron a transformar en jardines hacia 1930.


Estas huertas están delimitadas por gruesos muros de contención, algunos de los cuales pueden verse todavía. Sus nombres castellanos, conservados y transmitidos desde muy antiguo son: “Colorada”, “Grande”, “Fuentepeña” y “Mercería”, los jardines altos del Generalife, antaño fueron paratas de la Huerta de la Mercería, cuyos límites actuales deben de coincidir de forma aproximada con los de época medieval. 
Una dehesa rodea la finca, en la cual se criaban caballos, animales de granja e incluso servían de coto de caza para el uso del sultán. La Almunia del Generalife era una hacienda ideal para la explotación agrícola, con un núcleo de edificación residencial y una vasta extensión de terreno de cultivo y pasto. 


El acceso se efectúa ahora por los denominados «Jardines Nuevos» y el «Paseo de los Cipreses», itinerario creado por Francisco Prieto Moreno, arquitecto conservador de la Alhambra, siendo discípulo de Torres Balbás.

Paseo de los Cipreses
Del significado de su nombre existen distintas interpretaciones: Jardín del Intendente, Jardín del Arquitecto (alarife), Huerta del Zambrero. 


Ocupa la pendiente del Cerro del Sol, separado de la Alhambra por el barranco de la cuesta de los Chinos, acceso de origen medieval a ambos recintos, desde la ciudad musulmana.

Cuesta de los Chinos

El Generalife era un lugar de recreo, un pequeño palacio para los reyes granadinos cuando querían "huir" de la vida oficial. Construido entre los siglos XII y XIV, es utilizado como lugar de descanso, con jardines ornamentales, huertos, patios y edificaciones que se integran en las cercanías de la Alhambra.

Los espacios confinados reproducen modelos de patios de la Granada nazarí. La sabia combinación de los referentes históricos y la tradición granadina (suelos empedrados, el uso del agua, los exuberantes macizos florales...) hacen de los Jardines Nuevos un lugar destacado, que muchos consideran ya inseparable de los palacios a los que anteceden.


El Patio del Ciprés de la Sultana, protagonista de misterios en la tradición granadina, y en el que la leyenda narrada por Ginés Pérez de Hita, sitúa los encuentros de la esposa de Boabdil con un caballero, miembro del clan de los Abencerrajes, pariente del sultán. 


El Ciprés de la Sultana a la derecha, responsable último del actual nombre del patio. 



La Planta Alta, es un sencillo mirador renacentista que ofrece unas vistas impresionantes de toda Granada, un lugar precioso. 
Para visitar esta planta tendremos que buscar la Bóveda de los Laureles, en el arranque de la Escalera del Agua, ahí se abre una puerta por donde se accede a esta galería superior.


Para la puesta en marcha del proyecto del Festival Internacional de Música y Danza, se extendieron los jardines del Generalife hacia el sur y se construyó en su extremo un amplio teatro al aire libre, inspirado en la disposición del clásico riad nazarí, obra del arquitecto conservador, Francisco Prieto Moreno. El teatro se inaugura en 1954, como sede principal de las representaciones de ballet del Festival.


Siguiendo el paseo entre arcos de cipréses, a la derecha puede observarse una vista parcial del Convento de San Francisco, edificado en el siglo XVI sobre un palacete musulmán, actualmente Parador Nacional de Turismo.


El parador tiene un interior de ensueño, acorde con la magia que destila cada rincón de la ciudad.

Pasar una noche en el recinto de La Alhambra, entre jardines y fuentes que evocan un pasado donde se mezcla lo árabe y lo cristiano, es la oportunidad exclusiva que te brinda el Parador de Granada, antiguo convento construido por decisión de los Reyes Católicos sobre un palacio nazarí del que aún se conservan restos como la Al Qubba y la Sala Nazarí.

Jardines alrededor del parador


De él se conserva entre otros restos, un bello mirador que sobresale del edificio, fácilmente identificable, en cuyo interior fueron preparadas las fosas sepulcrales de los Reyes Católicos, mientras se construía en la ciudad el Panteón de la Capilla Real, donde hoy reposan sus restos mortales.


A la izquierda, y a nivel inferior pueden identificarse los restos de varias casas nazaríes, sacadas a la luz en los años 30 del siglo XX por el arquitecto Leopoldo Torres Balbás.