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La Alhambra desde El Generalife

La Alhambra desde El Generalife
La Alhambra desde El Generalife

20180916

Manuel Gómez-Moreno, el gran pintor olvidado del XIX

"Salida de la familia de Boabdil de la Alhambra" 
El granadino Manuel Gómez Moreno está considerado como el gran pintor olvidado del siglo XIX. Su necesidad de compaginar su obra con el trabajo docente y con encargos de retratos y obras costumbristas, terminaron por etiquetarlo como un pintor menor. Sin embargo, se trata de uno de los artistas más prolíficos del realismo religioso español, y quizá el de más rigor a la hora de plasmar escenas históricas, con diferencia de otras tendencias más fantasiosas de los pintores de la época, siendo uno de los pintores de referencia para los historiadores. 



San Juan de Dios,  salvando del incendio a los enfermos del Hospital Real de Granada.  (Óleo sobre tela, pintado en Roma en 1880)

En 1970, a la muerte de su hijo Manuel Gómez Moreno Martínez (Granada, 21 de febrero 1870 - Madrid, 7 de junio 1970) arqueólogo e historiador español. 
Se constituye el 29 de Abril de 1972 la institución con el Patronato de la Fundación Rodríguez-Acosta, las hijas de Manuel Gómez-Moreno Martínez, María Elena, Carmen y Natividad, llegaron a un acuerdo sobre la cesión del legado. 
P0r la importancia y volumen del mismo, la Fundación Rodríguez-Acosta aunó, en el momento de la constitución del Instituto, los esfuerzos, trabajos y colaboraciones necesarios para la construcción de un edificio que lo acogiera con la dignidad y las garantías que merecía, y que lo mantuviera a disposición de cuantos investigadores, estudiosos y público en general estuvieran interesados en conocer los documentos y obras de arte allí reunidos.

La Alcazaba y Torres Bermejas (1885)
La Caja General de Ahorros de Granada sufragó los costes de construcción del inmueble, donándolo generosamente a la Fundación. Se construyó entre 1978 y 1982 según proyecto del arquitecto José María García de Paredes.
Es un edificio de nueva planta junto al carmen de la Fundación, constituido por un museo, un archivo y una biblioteca con dedicación primordial a las labores de investigación en los campos de la arqueología y la historia del arte relativos a las culturas hispánicas.
El Museo Gómez-Moreno está dedicado a exponer distintas disciplinas. Contiene arqueología, cerámica, libros, pintura y escultura. Destacan cuadros de El Greco, Ribera, Zurbarán, Murillo, Fortuny o Sorolla. Reúne los objetos coleccionados por el investigador.

La lectura de la carta
Manuel Gómez-Moreno nació un 26 de junio de 1834 en Granada. Vivió el amor a los libros a través del negocio de su padre, un taller de encuadernación y librería ubicado en la transitada Alcaicería.


Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Granada y en la Escuela Superior de Pintura de Madrid. A base de esfuerzo y empeño consiguió ser el consejero de muchos eruditos de la época. Donde más disfrutaba era entre legajos, recopilando, observando, sus trabajos de campo, fue admirado por muchos arabistas, catedráticos y arqueólogos.
Con una minuciosidad extraordinaria consiguió catalogar los fondos artísticos que fueron la base de posteriores museos.

Junto al Rey Alfonso XIII en su visita a la Alhambra en 1904.
En 1866 empieza su relación directa con la Comisión de Monumentos de Granada. La publicación de un programa de trabajos le da a Manuel la oportunidad de presentar varios de sus hallazgos como la partida de bautismo de Pedro de Mena y la investigación sobre la casa de Diego de Siloé y el embovedado de la Plaza Nueva. Sería esta Comisión la que le propiciaría la manera de conocer los primeros descubrimientos en Medina Elvira sobre la arqueología granadina, cuyos hallazgos (lámparas que él mismo restauró, el Plato del Caballo y del Halconero o el Jarro de las liebres) se plasmaron en un libro titulado "Medina Elvira"


El Plato del Caballo
En el curso de unas excavaciones realizadas en 1872, Gómez-Moreno descubrió los primeros restos de Medina Elvira, poblamiento donde autores como Mármol Carvajal o Andrea Navagero situaban el origen del Reino de Granada. Con este motivo, el ayuntamiento de Atarfe, en cuyo término municipal se encuentran los restos de Medina Elvira, (excavados recientemente por Malpica Cuello), rindió un homenaje a Manuel Gómez-Moreno González en 2014, concediéndole el I Premio Medina Elvira. Anteriormente, el arqueólogo ya había sido nombrado hijo predilecto de la misma localidad.

Casa del Castril museo Arqueologico de Granada
Reconocido en los ambientes culturales de Granada, fue miembro de la Comisión de Monumentos,  socio fundador de la sociedad El fomento de las Artes, vicepresidente del Centro Artístico y Literario y socio del Liceo Artístico. 
Pensionado por la Diputación de Granada se traslada a Roma para una estancia de dos años 1878 - 1880
Profesor de la Escuela de Artes y Oficios y catedrático de la Escuela de Bellas Artes de Granada. En 1904 fue nombrado presidente del Patronato de la Alhambra y el Generalife y  de la Capilla Real, es considerado padre de los museos Arqueológico y de Bellas Artes de Granada.

Excursión del "Centro Artístico" a la casa de Diego de Siloé 10 de noviembre 1889 a la izquierda Manuel Gómez-Moreno 

Placa recordando a Gómez-Moreno en su casa del Albaicín.
                                                                                                                                          

Escritos:
Obra dispersa e inédita; compilación y estudio preliminar de Javier Moya Morales; Granada: Editorial Instituto Gómez-Moreno de la Fundación Rodríguez Acosta, 2004.
Guía de Granada, 1892.
Cosas granadinas de arte y arqueología. Granada [1916]
Palacio del Emperador Carlos V en la Alhambra, Madrid: [s. n.], 1885
Medina Elvira. Granada: Imp. La Lealtad, 1888; hay ed. moderna con estudio preliminar y cuidado de la edición por Manuel Barrios Aguilera, Granada: Grupo de Autores Unidos, 1986.
Breves noticias sobre las moradas de algunos hombres ilustres en las ciencias, en las letras y en las artes, que han vivido en Granada Granada: Paulino Ventura y Sabatel, 1870.
Iglesias mozárabes: Arte español de los siglos IX a XI... Madrid: Centro de estudios históricos, 1919.
Pinturas del Tocador de la Reina en la Casa Real de la Alhambra: apuntes, Granada : Imp. Indalecio Ventura, 1873.
Breve reseña de los monumentos y obras de arte que ha perdido Granada en lo que va de siglo, Granada: Imprenta de D. José López Guevara..., 1884.
Las pinturas de la Alhambra
Estudio sobre las sepulturas granadinas
Carácter de los monumentos granadinos

20180908

Museo Arqueológico de Granada


Este museo, uno de los primeros fundados en España, se crea mediante Real Orden de 1879. Tuvo su origen en 1842 como Gabinete de Antigüedades dependiente de la Comisión de Monumentos de Granada, a cargo de Manuel Gómez-Moreno que entre otras funciones se encargaron de recoger las diferentes piezas arqueológicas. 
Desde entonces a tenido distintas sedes en distintos inmuebles de la ciudad, hasta que en 1917 se adquirió la casa de Castril para su ubicación definitiva, a los herederos del insigne arabista Leopoldo Eguílaz y Yanguas para ubicar definitivamente el museo, y en 1962 la aledaña Casa Latorre para su ampliación. 


Lo más sobresaliente del edificio es su portada que, desplazada del centro de la fachada, presenta tres niveles.
En la clave del dintel de la puerta está representada la Torre de Comares, blasón que los Reyes Católicos concedieron a su secretario, por su intervención en las Capitulaciones de Granada y por haber ido a esa misma torre secretamente para que las firmara Boabdil.
Corona la portada un friso con monstruos y figuras humanas, y una cartela donde se lee la fecha de 1539.


La Casa de Castril, toma el nombre del Señorío de Castril concedido por los Reyes Católicos a Hernando de Zafra. Construida en 1539 por su nieto, tras pedir autorización al emperador Carlos V para fundar un mayorazgo con la villa de Castril y otras posesiones, de acuerdo con el testamento de su abuelo.



En el mismo inmueble se ubicaba también el Museo de Bellas Artes de Granada, hasta su traslado en 1958 al Palacio de Carlos V, y la Academia de Bellas Artes Nuestra Señora de las Angustias (hoy en la Madraza).







Redoma de las Liebres, Medina Elvira, Atarfe (siglos X-XI)
Astrolabio de Ibn Zawal, Albaicin, Granada (1481)
Busto de Ganímedes, Alhambra, (siglos II-III d.C.)




  
La Torre de Comares presidiendo la Alhambra (Galería del piso alto)

Una temporada de lluvias en 2010 remató las malas condiciones del museo y la Junta de Andalucía echó el cierre e instó al gobierno central a su reparaciónUna dificultad añadida en estos casos es el peculiar sistema de funcionamiento de los museos arqueológicos en España. La titularidad de los museos es estatal y la gestión autonómica, por lo que el museo ha permanecido cerrado ocho años.


A la derecha de la portada haciendo esquina, un balcón partido en dos por una columna, tiene una inscripción en la que se lee "esperándola del cielo", que según cuentan las leyendas, uno de los descendientes del Señor de Zafra vivía en el palacio con su hija Elvira, hermosa dama casi encerrada por su padre para preservar su honor, el celo del padre no impidió que se enamorara de un apuesto joven Alfonso Quintanillo perteneciente a una familia noble de Granada pero enemistada con los de Zafra.
Parece que los amantes tenían de su lado al capellán de la casa de Castril y a un pajecillo que seria su correo. Juntos los encontró el padre y creyó que el pajecillo había pisoteado doblemente el honor de su hija y lo mando ahorcar en el mismo balcón.

Cuando el paje pedía justicia. El señor de Castril decía, pide cuanta justicia quieras. Ahí ahorcado puedes estar “Esperándola del Cielo” Después de esto el señor de Castril mando tapiar el balcón.

20180613

ALHAMBRA - El Palacio de Los de los Leones


El palacio está compuesto por un patio central rodeado de galerías de columnas a modo de claustro cristiano, que permite el acceso a distintas salas: al oeste la de los Mocárabes, al este la de los Reyes, al norte la de Dos Hermanas, Ajimeces y Mirador de Daraxa y al sur la de los Abencerrajes y el Harén. De cada sala fluyen 4 arroyos que van al centro: los 4 ríos del paraíso.


Cuando Mohamed V sucedió a su padre Yusuf I (1377), no se limitó a terminar las reformas que éste había comenzado, sino que empezó a construir lo que sería su gran obra, el magnífico legado que nos dejó en la Alhambra: el Palacio de los Leones. Este palacio constituía las estancias privadas de la familia real, y se edifico en el ángulo que forman los Baños y el Patio de los Arrayanes.


Las columnas se unen con paños calados que dejan pasar la luz. Fustes cilíndricos muy delgados, anillos en la parte superior, capiteles cúbicos sobre los que corren inscripciones. 
Las planchas grises de plomo son amortiguadores para los terremotos. Los dos templetes que avanzan a los dos lados opuestos del patio son como un recuerdo de la tienda de campaña de los beduinos. Son de planta cuadrada, decorados con cúpulas de madera que se apoyan en pechinas de mocárabes. El alero es obra del siglo XIX. Toda la galería está techada con artesonado de lacería.


En este palacio el arte nazarí posee una belleza, una sensibilidad y armonía incomparables, donde la luz, el agua, el colorido, la decoración exquisita, lo convierten en una maravilloso placer para los sentidos. Se deja atrás el periodo anterior de decoraciones más abstractas y geométricas para dar paso a un estilo más naturalista, sin duda influjo de lo cristiano, acrecentado por la amistad que mantuvieron Mohamed V y Pedro I. (Pedro I de Castilla y Mohamed V tenían mucho en común, ambos accedieron al trono muy jóvenes.)


Este palacio simboliza como ninguno ese aspecto seductor, intimista, ese retiro que siempre se busca para el agasajo, sobre todo a los muy privados y para el solaz del propio monarca. Desde el punto de vista arquitectónico es una adaptación inteligente de la villa urbana. 


Otra de las curiosidades del Patio de los Leones de La Alhambra es que “no hay dos leones iguales aunque tengan el mismo esquema. Eso puede indicar que cada uno tendría una función diferente, una interpretación que no hemos sabido todavía descubrir o bien que cada uno fuera tallado por un artesano diferente” explica Jesús Bermúdez, historiador, arabista, arqueólogo y asesor técnico de La Alhambra.


El Corán no prohíbe las representaciones figurativas. En esa fusión de forma y fondo, de naturaleza y mano del Hombre, una de las muchas curiosidades de La Alhambra de Granada, cabe preguntarse por la escasez de imágenes, tan típica del Islam. “La prohibición de representar  imágenes proviene de la tradición iconoclasta bizantina, de la que el Islam tampoco se salvó, aunque no en todas sus etapas se practicó esa tradición. Aquí en La Alhambra, en muy contadas excepciones, es cierto, tenemos algunas representaciones figurativas muy bellas. El Corán nunca hace una prohibición expresa de esta cuestión”, puntualiza María del Mar Villafranca. “Es una interpretación que hacen las distintas escuelas: en función de su fundamentalismo pueden ser más proclives o no.”


En el proceso de restauración de La Alhambra se ha prestado mucha atención a la decoración, un equilibrio muy logrado que ha inspirado muchísimo, sobre todo al Romanticismo.
Incluso hay una tendencia en la decoración, el alhambresco, que hasta la propia Torre Eiffel tiene ecos del mismo. Muchos expertos señalan que otro de los edificios en los que ha influido el diseño de La Alhambra es la famosa Sinagoga Española de Praga y que por eso recibe ese nombre.

Colocación de la fuente y los leones después de su restauración y limpieza
Los últimos estudios dicen que los leones proceden de la casa del visir judío Yusuf Ibn Nagrela (1066). No se sabe si se construyó antes de su muerte, se le acusó ya en la época de querer realizar un palacio más grandioso que el del mismo rey. 
Se conserva por el poeta Ibn Gabirol (S.XI) una descripción casi exacta de dicha fuente. Representan las 12 tribus de Israel. Dos de ellos tienen un triángulo en la frente indicando las dos tribus elegidas: Judá y Leví. Son del siglo XI. 
La taza lleva escrita en su perímetro versos del ministro y poeta Ibn Zamrak en los que bellamente se describe la propia fuente: "(...)A tan diáfano tazón, tallada perla,/ por orlas el aljófar remansado,/ y va entre margaritas el argento, /fluido y también hecho blanco y puro./Tan afín es lo duro y lo fluyente /que es difícil saber cuál de ellos fluye(...)" 

20180528

ALHAMBRA - Patio de los Arrayanes


El espejo del agua, prolonga la arquitectura y la refleja más allá de su propia visión, cuando la luz incide sobre él se proyecta como un gran foco, que potencia de una manera natural pero con la búsqueda de un artificio, para deslumbrar al que llega, que tiene que hacer un ejercicio de adaptación al entrar en la Quba, es algo muy parecido al efecto que se producía en las catedrales góticas con las vidrieras. 


El Patio de los Arrayanes se ha llamado de diversas formas a lo largo del tiempo. La actual denominación (al igual que la de Patio de los Mirtos) se debe a los macizos de arrayanes (o mirtos) cuyo color verde vivo contrasta con el piso de mármol blanco del patio, y que rodean al estanque central. También se le llamó Patio del Estanque o de la Alberca, precisamente por este estanque, de 34 metros por 7,10 metros, que divide el patio. 


El nombre de Arrayán proviene del árabe ar-Rayhan o Rihan (el "aromático"). El Mirto o Arrayán contiene, tanto en sus hojas como en sus frutos, una esencia aromática fuertemente antiséptica, el Mirtol.
Son arbustos siempre verdes con ramas marrones, hojas opuestas, puntiagudas y ovales lanceoladas. Las flores crecen aisladas y el fruto es una baya ovoidal. 
Es una de las zonas más conocidas y visitadas de la Alhambra, simboliza el mayor artificio que, a través de elementos sencillos, consiguen una fantasía, es algo mágico. sus dos grandes masas de arrayanes parecen que aluden a la naturaleza. 


En la parte superior de la galería norte, tras la que se alza la Torre de Comares, existe un parapeto con dos pequeñas torres laterales, que se rehicieron en 1890 al arder el techo de esta galería y el de la sala siguiente. Los extremos de la galería presentan alacenas con arcos, cúpulas y vasares de mocárabes, sobre un zócalo de azulejos de finales del siglo XVI.


La galería sur tiene en sus extremos alacenas con vasares de mocárabes y la siguiente leyenda: «La ayuda y la protección de Dios y una victoria espléndida para nuestro Señor Abu Abd' Allah, emir de los musulmanes». La inmensa mayoría de las inscripciones que aparecen en este patio son loas a Dios o al emir.

Esta galería esta unida al Palacio de Carlos V 


El patio es en toda edificación doméstica hispano-musulmana el elemento más importante: el centro de la vida familiar, en torno al cual se distribuyen las diferentes estancias. No es fácil distinguir el nivel económico de una familia por el exterior de la casa, ni siquiera en un palacio, lo que no ocurre con el patio.



A ambos lados del patio se encuentran dos naves de aposentos y, en los lados menores, se levantan unos pórticos, sostenidos por columnas de capiteles cúbicos, de siete arcos semicirculares adornados con rombos calados e inscripciones de alabanza a Dios. El arco central es mayor que los otros seis, y presenta enjutas macizas con decoración de ataurique y capiteles de mocárabes. 




Las naves laterales eran utilizadas como residencia de mujeres. En la planta baja existen varias puertas que conectan (o conectaron) con distintas dependencias. La decoración del patio en esta galería, excepto el zócalo de azulejos se rehízo durante el siglo XIX, adornándola como el pórtico opuesto.

20180513

ALHAMBRA - Patio del Cuarto Dorado

Palacio de Comares
El Patio del Mexuar es una estancia abierta con una fuente en el centro y con dos fachadas enfrentadas: una con tres arcos que pertenece al Palacio del Mexuar y da acceso al Cuarto Dorado, y otra que es la de Comares y da acceso al palacio del mismo nombre. Su pavimento es de mármol blanco de Macael.

Cuarto Dorado

Denominado así por el repintado mudéjar de su artesonado, a su entrada encontramos un pórtico de tres arcos sobre columnas, con capiteles de mármol del siglo XII. A la izquierda, un pequeño arco comunica con el Mexuar, al fondo, existe otro arco decorado con mocárabes, celosías y flanqueado por dos mas pequeños, que enlaza con una pequeña habitación, cubierta con alfarje de lazo, pinturas góticas, y el escudo de los Reyes Católicos y sus emblemas. En la pared frontal de la sala, encontramos un balcón dividido por una columna con capitel cristiano bajo un friso de mocárabes. El capitel está decorado con los mismos emblemas reales.


Este patio sirve de unión entre ambos palacios. Durante la época cristiana, presentó unas galerías de madera, para comunicar las habitaciones altas, que se conservaron hasta el siglo XIX. La pila que ocupa el centro del patio en la actualidad es una copia exacta (de 1943) de la fuente original, que se encuentra en los Jardines de Daraxa


Frente al pórtico del Cuarto Dorado se levanta la fachada más importante del palacio: la imponente fachada de Comares, erigida por Muhamed V para conmemorar la toma de Algeciras en 1369. 
En esta fachada encontramos dos puertas adinteladas iguales, alicatado sobre zócalo de cerámica, y decoración de yesería. Encima tenemos dos ventanas gemelas con arcos peraltados de festón y otra más pequeña en medio, rodeada de inscripciones del Corán. Todo el muro está decorado con bellísimos adornos y numerosas inscripciones, que rezan el lema «Sólo Dios es vencedor». En el friso de madera labrada podemos leer uno de los poemas que Ibn Zamrak dejó tatuados en el palacio nazarí.


En este patio recibía el sultán a los súbditos que lograban conseguir una audiencia especial. Estos se situaban en la sala del Cuarto Dorado, separados del sultán por la guardia que formaba un cordón de seguridad delante del pórtico. En la parte central de la fachada, entre las dos puertas, el sultán se sentaba en una jamuga bajo el gran alero que era su dosel a modo de corona, como dice la inscripción, alero que es una de las obras cumbres de la carpintería nazarí. 


Sobre una grada con tres peldaños de mármol blanco, y su decoración de atauriques, en orden creciente de abajo a arriba, quedaba preparado el efecto teatral que se perseguía ante la llegada del monarca: por encima de las cabezas de los soldados podía hablarse al sultán y hacer las peticiones oportunas. Mientras las mujeres observaban discretamente toda la ceremonia detrás de las celosías de las ventanas de los pisos superiores.
La planta superior de la sala, también modificada, albergó a la Emperatriz Isabel de Portugal el verano de 1526, y después a los Gobernadores y Alcaides de la Alhambra.


La puerta de la izquierda de esta fachada nos lleva a una sala decorada con yeserías con friso de mocárabes y techo de lazo pintado en la época de los Reyes Católicos, con una inscripción que hace referencia a la toma de Granada.



Saliendo por esta pequeña sala, poco iluminada, nos deslumbra en todo su esplendor, el Patio de los Arrayanes!!