La Alhambra desde El Generalife

La Alhambra desde El Generalife
La Alhambra desde El Generalife

20150321

La Casa de los Tiros

"Y como guinda del pastel" (Aunque quedan muchas casas señoriales en el barrio) La Casa de los Tiros, construida en el siglo XVI a similitud de los palacios granadinos de la época y adquirida por Gil Vázquez de Rengifo, comendador de Montiel, uno de los caballeros que participaron en la Conquista de Granada junto a los Reyes Católicos. 
Su hija María Rengifo Dávila se casó con un nieto de Cidi Yahya, noble musulmán (nazarí) que al bautizarse toma el nombre de Pedro de Granada.
La unión de ambas familias derivó en el apellido Granada Venegas. 
Felipe IV agregó a este linaje, que retenía la alcaldía del Generalife desde tiempos de Don Gil, la jurisdicción del Cerro del Sol. Más tarde, los Granada Venegas recibieron también el Marquesado de Campotéjar. 


  
        La Casa de Los tiros, junto a ella la del Padre Suárez, antaño comunicadas porque eran familia.  

Fue famoso y largo en su tiempo el llamado Pleito del Generalife, que desde el siglo XVIII al XX, se disputaban la propiedad del agua que abastecía a la Casa de los Tiros, los dueños de esta, alcaides del Generalife, y los Marqueses de Mondéjar, alcaides de la Alhambra. Tras la resolución judicial, los primeros se marcharon enojados a Italia llevándose su archivo familiar. Sus descendientes conservaron la propiedad del Generalife y la Casa de los Tiros hasta 1921, año en que pasó al Estado español. 



                      Placa en la pared del zaguán.             
  
La casa formó parte de la muralla del barrio de los Alfareros, de ahí su aspecto de fortaleza militar. Su nombre se debe a los cañones o "tiros" (nombre antiguo de estas piezas de artillería) que asoman de los huecos de las almenas, símbolo de su presunta función original (una casa–torre defensiva) La peculiar fachada tiene varias esculturas de cuerpo entero, apoyadas sobre pedestales. Representan, abajo, a los héroes homéricos Jasón y Héctor, y encima a Hércules y Teseo, en medio Mercurio, dios de los mensajeros, vestido de heraldo sostiene un escudo con los símbolos de los Granada Venegas y los Rengifo. 
En la pared tres aldabones se anclan mediante corazones.


Encima de la puerta lo más enigmático de la fachada es su espada tallada en sentido vertical, tocando con la punta un corazón. A los lados, una inscripción reza "Él manda". Un visitante atento podrá ver luego en la Cuadra Dorada, los motivos de la espada, el corazón y el lema Él manda.



Extraña decoración calificada de misterioso adivinanza y que se ha tratado de explicar recurriendo a una leyenda: tras la boda del nieto de Cidi Yahya con María Rengifo Dávila, se reformó el palacio y se añadió esta decoración a la fachada. Con ello se pretendió unificar los lemas de ambas familias grabados en los corazones, espadas y aldabones, los cuales, al combinarse con otras palabras, vendrían a significar lo siguiente: “El corazón manda: gente de guerra ejercita las armas; el corazón se quiebra hecho aldaba llamando a la batalla, aldabas son las que da Dios y siente el corazón”.




Se accede al interior a través de una sencilla portada adintelada, con puerta de madera claveteada, tras cruzar el zaguán cubierto por un bello alfarje de grandes vigas sobre zapatas de madera. En los tableros se representan pictóricamente combates de criaturas fabulosas (como leones y  unicornios).
 Entramos al patio y podemos ver una galería destinada a exposiciones, a la derecha una escalera de tipo monumental nos conduce a la planta superior, en donde destaca la famosa Sala de la Cuadra Dorada (salón principal o noble).



Su nombre hace referencia a la abundancia de reflejos dorados de su alfarje o artesonado. Su techo esta formado por grandes tablones con bajorrelieves y textos, apoyados en grandes vigas de madera y zapatas con formas de personajes históricos, siendo una muestra de aquellos que lucharon por conseguir la unidad de España, describiendo bajo cada uno las hazañas que los hicieron famosos.



La importancia de la Cuadra Dorada, estancia construida en 1540, radica en su riquísima y pintoresca ornamentación, que acoge alegorías y bustos policromados de grandes monarcas y héroes españoles de la Reconquista. Como Alarico, Hermenegildo, Recaredo, Alfonso V, López de Mendoza, los Reyes Católicos artífices de la unidad y Carlos I, que la elevó a categoría de Imperio, e Isabel de Portugal. Los frescos ubicados en las paredes representan a héroes y guerreros, y hay cuatro tondos con las figuras en relieve de heroínas de la Antigüedad. 


Retrato de un miembro de la familia de los Granada Venegas o marqueses de Campotéjar, Museo Casa de los Tiros. 
(Continuara)

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