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La Alhambra desde El Generalife

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20161022

Monasterio de San Jerónimo


El Monasterio de San Jerónimo, lo fundan los Reyes Católicos en 1492 en Santa Fe. La fundación se traslado a la capital y se empezó a construir en 1500 con piedra de Sierra Elvira, se terminó en 1547. Los Jerónimos recibieron de lo reyes una finca con casa, un molino y una huerta. El impulso definitivo para esta impresionante construcción vino de la mano de la viuda del Gran Capitán, que solicitó a Carlos I que el monasterio fuese panteón familiar, algo que obtuvo a cambio de sufragar parte de sus obras.
Los Jerónimos es una de las tres órdenes religiosas más importantes que se establecen en la ciudad.


El Monasterio de San Jerónimo de Granada, es un una obra arquitectónica del Renacimiento formada por iglesia y monasterio. En la Iglesia se trabajaba ya en 1513 bajo las órdenes de Jacobo Florentino. Muerto éste, sigue la obra Diego de Siloé que realiza la mayor parte, aunque participaron en su construcción otros arquitectos y artistas, como Juan de Aragón, Vázquez el Mozo, Pedro de Orea y Pablo de Rojas, los tres últimos de la Escuela Granadina.


La iglesia, de planta de cruz latina tiene una mezcla de estilos gótico, isabelino y renacentista. Responde a los condicionantes de las iglesias de la orden jerónima, con coro elevado en los pies y altar tras una amplia escalinata.


La capilla mayor supone el centro de atracción del templo, por el gran retablo, de finales del siglo XVI que la preside, es una de las joyas del Renacimiento español, con casetones, veneras y grupos escultóricos y que cuenta algunos capítulos del cristianismo como el Santo Sacramento, el nacimiento de Cristo o la Adoración, entre otros. 



Supone el punto de partida de la escultura andaluza con entidad propia, y es de una gran importancia la intervención del Maestro Pablo de Rojas.


El programa iconográfico fue pensado con el fin de resaltar las grandezas militares y la heroicidad del Gran Capitán, que se halla enterrado en el crucero junto a su esposa, Doña María de Manrique. Cuando en 1522 se acabó la capilla mayor, fueron trasladados los cuerpos del Gran Capitán y su esposa desde la Casa Grande del Convento de San Francisco en la Alhambra donde permanecían.




En el Coro, situado a los pies de la iglesia y en alto, sobresalen la sillería realizado por el propio Diego de Siloé y el órgano de finales del Siglo XVIII.


Las cubiertas de la iglesia se muestran ricamente decoradas con relieves de los casetones del crucero y la capilla mayor, obra de Siloé y sus discípulos, mientras que las pinturas al fresco de los paramentos y la bóveda de la nave son posteriores y se deben a Juan de Medina, en el siglo XVIII.



La portada de la iglesia, realizada a finales del siglo XVI, presenta una capilla en la que aparece una escultura de San Jerónimo sobre un fondo de relieve. Sobre la portada el escudo de los Reyes Católicos y, sobre éste, un gran ventanal flanqueado por los bustos de San Pedro y San Pablo.


El monasterio tiene otra gran portada que separa el compás del mismo y se abre a la Calle Rector López Argueta.




Aunque originariamente pertenecía al monasterio, se repuso en la década de 1960, después de que en el siglo XIX desapareciera y se encontrara posteriormente abandonada en un cortijo de la Vega.


En la actualidad preside dicha portada una bella imagen de la Virgen de las Angustias que no es la que originariamente estaba allí.


Tras pasar por diversas vicisitudes, como la invasión francesa, en la que se perdieran gran parte de sus bellos ornamentos y la torre de la iglesia, que fue reconstruida posteriormente, la exclaustración por expulsión de la Orden Jerónima, casi la llevaron a la ruina, el Estado decidió su restauración,  entre 1916 y 1920, trabajo encargado al arquitecto Fernando Wihelmi.


El monasterio cuenta con dos claustros ajardinados, siendo el primero de ellos, el que concentra la más genuina decoración del Renacimiento, al que da acceso una portada dórica, tiene treinta y seis arcos semicirculares con escudos, emblemas e iniciales de los Reyes fundadores y las armas del primer Arzobispo de Granada y monje, Jerónimo Hernando de Talavera. 


En el segundo claustro, residió la emperatriz Isabel de Portugal en su viaje de bodas, tras la celebración de su matrimonio con el emperador Carlos I.
Hoy clausura de la comunidad de monjas jerónimas que lo habitan.

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