Calendario

Calendario

La Alhambra desde El Generalife

La Alhambra desde El Generalife
La Alhambra desde El Generalife

20120304

LA ROSA DE LA ALHAMBRA (Epílogo)


¡Cuántos festejos se hicieron en la ciudad para celebrar el retorno de los caballeros, y la llegada de las princesas! Las nobles familias a las que pertenecían los jóvenes, acogieron con gran cariño a Zaida y a Zoraida, las cuales, después de ser bautizadas por el obispo, se convirtieron en las felices esposas de sus enamorados caballeros.


La leyenda no dice nada de la reacción del monarca al enterarse, de la huida de sus dos hijas mayores. Sólo se sabe que, a partir de entonces, redobló la vigilancia de la más pequeña, la dulce Zorahaida, la que no tuvo valor para acompañar a sus hermanas.
Y hay quien asegura que la joven se arrepintió de no haberlo hecho.
Pasaba tiempo melancólica, reclinada en el alféizar de las altas ventanas de la torre en la que permanecía encerrada, mirando a lo lejos, en dirección a Córdoba, algunas veces se oían las notas de su laúd, acompañando las canciones tristes que cantaba…
Murió muy joven, y fue enterrada en uno de los jardines debajo de la torre. Allí creció un rosal que florecía con una sola rosa.
Este cuento también sirvió de inspiración para una canción. “La rosa y el viento”




No hay comentarios:

Publicar un comentario